Buno
Reynaldo May 31st, 2007
Aqui uno de los primeros cuentos que reescribi (el original se perdio para siempre en un archivo de wordperfect en una 486 dx 100 que se le quemo el disco duro)
-Bueno – se dijo a si mismo, a la mierda con todo, ella era una diosa y no puedo matar dioses, así se caiga la estatua del pedestal y se haga añicos, el dios no era la estatua y la estatua original, así como el dios verdadero, permanecerán siempre en mi memoria y de alli no se puede caer y romper. Matar dioses…. imposible matar diosas…
Y es que ver a un dios muerto es como ver tus creencias regadas por el piso desangrandose como perros atropellados con una hemorragia interna sabiendo su fatal destino, sintiendo el dolor de sus órganos machacados escupiendolos en un hilo de sangre por la boca, ¿no es mejor pensar que lo que se rompió fue solo una estatua, y no el dios que representaba este?. Y es que encontrar un dios tampoco es facil, a mi me tomo un año y medio para conocer una diosa, y unos 3 meses para ver la estatua destruida en el piso, y es que no quiero que la diosa muera aunque eso me haga daño, porque es mejor sentir millones de golpes debiles por el resto de la eternidad que un golpe fortísimo en un segundo, los miles de pequeños golpes puedes aguantarlos y acostumbrarte a ese dolor necesario, el segundo te puede dejar inconsciente y marcado de por vida… pero es que dicen que los tragos amargos se toman rápido.
Golpes pequeños por el resto de la eternidad, o matar a un dios, un dios muerto, imposible los dioses son inmortales ya aceptar un dios muerto es como aceptar un dios que no es dios, es que en realidad ningún dios es dios, a todos los puedes matar si quieres, pero eso duele mas que seguir adorándolos sabiendo que son falsos, la muerte de dioses falsos es como la extirpación de creencias inútiles, pero a pesar de todo esas creencias te mantienen vivo, te aferran a algo y te dan esperanzas a que todo mejore, creo que si llegas a matar eso, puedes matarte a ti mismo. -
Dejó la corbata a un lado, el saco en un colgador y la camisa en el piso, estaba muy cansado como para tomar detalles con estupideces, se acostó ese día de verano con una pesadumbre en la cabeza. El trabajo había sido agotador y a la vez necesario para olvidarse por un momento de los problemas que realmente importan.
Mierda se dijo – como quiero a esa chica -.
Hacia un año y medio y un poco mas después de esos tres meses que no le hablaba, y es que intercambiar un poco de palabras sin sentido no es hablar, hacia tiempo que no tenia una conversación amena, hacia tiempo que no insultaba a Dios cada semana, y hacia tiempo también que no se quedaba en la cama pensando, la había olvidado (eso era lo mas probable) y era lo que el quiso creer desde un principio, nunca reparo en si era cierto amortiguo bien los golpes de verla con otro, y con lo único que pudo responder fue con indiferencia, aun se queda mirando el vació en su cama pensando en que no pensaba esas cosas desde mucho tiempo atrás y que soño soñando que algún día tendría el valor para por primera vez intentar seducirla.
- Todo Canada Canevaro Bolivar – tomo el carro que lo llevaba a su universidad con el desgano acostumbrado de las mañanas, con el pelo un poco despeinado y escuchando en el walkman canciones de rock nacional (claro que el walkman era un sony de ultima generación y el casete pirata). “Al colegio no voy mas ni huevon “ decia Daniel F mientras se dirigía a su centro de estudios, algo irónico pensó , -baja en la esquina – y llega por fin a su destino, otra vez la misma clase, otra ves los mismos amigos, otra vez la misma rutina ….., con su polo de malo atiende al profesor de mate I, con desgano la de programación y con ímpetu (solo porque la profesora esta buena) la de literatura.
El problema de todo era que en su cabeza aun perdura la idea de matar dioses, en primer lugar nunca pensó en crear uno, era imposible yo no puedo crear dioses se supone que jure nunca mas ilusionarme sino simplemente aceptar a las personas con sus defectos y virtudes total nadie puede hacer nada mientras yo siga en este caparazón mientras tenga mis escudos, mientras yo arme mi carpa en el fondo del pozo, es que no se que es mas asfixiante tirarte a la piscina y estrellarte porque no hay agua o nunca tirarte por inseguridad viviendo con el miedo hasta el fin de tus días arrepintiéndote después por que en realidad la piscina estaba renvalsando.
En fin regresar a casa y estudiar ….













